21|1|2021

“Perotti tiene la clara decisión de sumar mujeres a los espacios de jerarquía”

12 de noviembre de 2020

12 de noviembre de 2020

La secretaria de Estado de Igualdad y Género de Santa Fe suena para ministra. Las leyes de Presupuesto y de Paridad y el círculo de confianza del gobernador.

En las últimas semanas, en la agenda política santafesina impactó de lleno un vendaval feminista: la Legislatura provincial aprobó la Ley de Paridad para los tres poderes y la remitió a la Casa de Gobierno para su reglamentación. Casi al mismo tiempo, el gobernador Omar Perotti retrucó con un envío al Palacio Legislativo del primer proyecto presupuesto con perspectiva de género. La iniciativa incluye, por primera vez, 13 programas específicos para acortar la brecha entre varones y mujeres, con una inversión de más de 5.500 millones de pesos.

 

 

 

Este contexto de necesidad real de mujeres ocupando espacios de poder combinado con la oportunidad coyuntural, la figura de la secretaria de Estado de Igualdad y Género de la provincia, Celia Arena, se puso en el centro de la escena. Su área fue la encargada de diseñar junto a la Agencia Francesa de Desarrollo (ADF) los programas interministeriales para agregar al presupuesto. Además, integra el círculo de confianza de Perotti, a quien conoce desde que tenía 18 años, y hasta fue su jefa de asesores en el Senado de la Nación.  

 

“Empecé a militar en la facultad de Ciencias Económicas en Santa Fe, en la agrupación Línea Estudiantil Autónoma. En 1983, Omar (Perotti) fue presidente del Centro de Estudiantes y fue la única facultad donde no ganó la Franja Morada (UCR)”, recordó en diálogo con Letra P. Tras las quirúrgicas declaraciones del gobernador sobre los cambios en el gabinete que ya se iniciaron con la salida del ministro de Gobierno, Esteban Borgonovo, el nombre de Celia empezó a sonar entre los y las candidatas a ocupar alguna silla que se desocupe.

 

Arena sostiene que incluir a las políticas de género en el presupuesto, que es el instrumento más duro de gobierno, implica darles institucionalidad: “Yo siempre digo que las políticas sin presupuesto son solo buenas ideas. Incluirlas hace que, de ahora en más, cada vez que se discuta el presupuesto, se vaya a analizar cuál es el impacto real de cada programa para resolver las brechas entre varones y mujeres. Por ejemplo, la Tarjeta Única de Ciudadanía de Desarrollo Social es un programa que no es para mujeres, pero resuelve una brecha en el acceso a los alimentos, al poner la titularidad en las mujeres. Ahí el Ministerio de Desarrollo Social puso una meta física del presupuesto sobre a cuántas mujeres piensa llegar el año que viene”.

 

 

 

-Santa Fe tiene Ley de Paridad y ahora le toca al Poder Ejecutivo reglamentarla. ¿Está participando de ese proceso, cree que puede haber un veto parcial?

 

-Estamos estudiando bien la ley. Recién fue comunicada el viernes pasado al Ejecutivo. Estamos haciendo aportes a la Fiscalía de Estado que es la que hace la evaluación. La idea es que la ley realmente sea aplicable. Más allá de que falta la fórmula de gobernador y vice, que es una ausencia que no tiene mucha lógica, creo que es un logro enorme. La Mesa de Mujeres que se conformó en 2016 tuvo un trabajo muy bueno, trasversal, y la presencia de la vicegobernadora (Alejandra Rodenas) fue fundamental. Las mujeres en los espacios de decisión activamos los mecanismos institucionales para las decisiones y en esto me parece que fue muy importante.

 

-¿Qué artículo le genera dudas?

 

-Hay algunas observaciones respecto del artículo quinto (que detalla cómo se integran paritariamente los cuerpos colegiados). Queremos ver desde la reglamentación si se puede hacer un aporte para garantizar la paridad en la lista final. Desde la reglamentación no podemos modificar la ley pero sí establecer el mecanismo. Todas sabemos que falta muchísimo, pero cambió mucho desde 1983, cuando empecé a militar. La política era un ambiente totalmente masculino. Cuando se logró la Ley de Cupo, la discusión era sobre el mérito y la capacidad.

 

 


-Los mismos planteos que se escucharon respecto de paridad...

 

-Sí. Si yo miro para atrás, veo que quedaron un montón de compañeras que tenían muchísima capacidad para la política o posibilidades de proyectarse pero que tuvieron que poner en la balanza las incompatibilidades con todas las responsabilidades que tenemos las mujeres en el ámbito doméstico, esto de las tareas de cuidado, de ser madre, de todo lo que implica. Cuando hablamos de género y desigualdades estamos hablando de construcciones sociales y culturales, esa es una buena noticia porque así como se construye se puede deconstruir y volver a armar. Eso es lo que se hizo todo este tiempo y algo maravilloso que pasó en Argentina fue cómo se alimentó el espacio de las mujeres con las organizaciones, en la calle, con el Ni Una Menos, y a partir de ahí todas las discusiones que se venían dando en los ámbitos de militancia ganaron la calle e hicieron que se metieran en la agenda pública. 

 

-Uno de los temas más potentes de esa agenda es la discusión sobre el aborto. ¿Está de acuerdo con su legalización?

 

- Sí, personalmente sí.

 

-En las últimas semanas, el gobernador Perotti habló de movimientos en el gabinete y con la Ley de Paridad aprobada, empezaron a surgir nombres de candidatas mujeres, entre ellos el suyo. ¿Se imagina liderando un ministerio?

 

-Una de las cuestiones que estamos trabajando con esa ley es cómo diseñar la paridad en el gabinete del Poder Ejecutivo. La norma dice que tiene que ser gradual. Este gobierno tiene la clara decisión de ir incorporando mujeres a los espacios de mayor jerarquía, pero también hay que tener en cuenta que es un mecanismo de decisión del gobernador y hay que acompañar, siempre recordando la función que uno cumple. En cuanto a mí, yo soy una militante, formo parte de un equipo y cumplo el rol que me toca en el momento.