18|1|2021

Unión Transitoria Anti IVE: cada cual vuelve a su juego

10 de enero de 2021

10 de enero de 2021

La lucha contra el aborto los volvió a unir, pero ahora cada fuerza retomó su camino. Seis representantes repartidos en tres bloques legislativos. Diferencias.

La discusión por la Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) en el Congreso volvió a unirlos y a ponerlos en escena bajo una sola luz. Se movilizaron por las calles y en las redes sociales. Pero cuando terminó la disputa con la sanción de la ley, los representantes legislativos “antiaborto” en Santa Fe volvieron cada cual a su juego. Las grietas volvieron a aflorar ratificando que fue una unión transitoria, sin proyecto político en común. Llegaron todos juntos a la legislatura, se partieron en tres, militaron juntos contra la IVE y cada cual volvió a su bloque.

 

La ola “antiaborto” que en 2019 se transformó en una marea de más de 278.000 votos, que dejó en cuarto lugar a Juntos por el Cambio, tiene el desafío de seguir creciendo. Los tres espacios enfrentarán el desafío de construir electoralmente tras la fractura y un sistema electoral nacional que es distinto al de la boleta única provincial.

 

Reparto

La foto actual de la Legislatura muestra a seis diputados antiaborto divididos en tres bloques. Hay coincidencias, pero las disidencias parecen pesar más. Todos están de acuerdo en que la aprobación de la IVE no afectará el capital político que consiguieron. “Más personas van a querer acercarse a defender los valores que representamos, que van más allá de esta ley”, aseguró una de las legisladoras a Letra P. Todos se proyectan políticamente, pero, al menos por ahora, por caminos separados.

 

Amalia Granata tiene su monobloque Somos Vida y va por más. La rosarina encabezó la lista que superó el 10% de los votos en las elecciones pasadas y en su espacio aseguran a Letra P que “la mayoría del apoyo electoral fue hacia Amalia, lo que posibilitó que entren el resto de los legisladores”. Afirman que mantienen diferencias insalvables con los otros bloques; los acusan de “traidores” y ven “imposible” volver a unirse para una elección. Al mismo tiempo, tienden puentes con otras fuerzas: se refieren de manera amistosa a Juntos por el Cambio y al Frente Progresistas y no cierran la puerta a una alianza. Amalia “tiene una excelente relación con los principales dirigentes” de ambos frentes y hasta “recibió ofertas para sumarse a listas opositoras”, indicaron a ese medio fuentes de su entorno.

 

Granata quiere construir para 2023 un movimiento de “centro derecha, republicano y moderno para sacar al peronismo del poder”. Un frente amplio, “no celeste, sino celeste y blanco”. Pero tiene un mojón más cercano: las elecciones de medio término de este año, en la que competiría por una banca en el Congreso.

 

En el bloque mayoritario, Somos Vida y Familia, conformado por Walter Ghione, Juan Argarañaz, Nicolás Mayoraz y Natalia Armas Belavi, hacen una autocrítica: haber “reaccionado tarde contra la IVE y demorarse en la formación de cuadros políticos propios”. Con las elecciones a la vuelta de la esquina, aseguran que a nivel nacional están viendo “cuál es la mejor estrategia”; “vamos a tener una opción 100% ‘celeste’”, afirmaron fuentes del espacio a Letra P. Podrían confluir en el espacio nacional Una Nueva Oportunidad (UNO). Mientras, quieren reagrupar a los tres bloques. Más allá de cómo terminen las negociaciones, tendrán candidatos y candidatas para los cargos que se ponen en juego en la provincia y en la Nación.

 

La última pieza del rompecabezas es el monobloque Somos Vida Santa Fe, de la legisladora Betina Florito, quien formó parte de un espacio con Granata pero terminó rompiendo para independizarse. “Lo más positivo sería que todo lo que fuera ‘celeste’ se juntara para tener más fuerza y poder conseguir más terreno”, indicó a Letra P alguien de su círculo de confianza. Aunque reconoce que hay diferencias políticas importantes con quienes están “muy arraigados a la religión”.

 

Aunque de manera subterránea, la rosca ya arrancó y cada cual juega su juego. El cambio del sistema electoral puede ser determinante, ya que estas fuerzas que jugaron con la boleta única provincial, donde se refuerza la figura de quien encabeza la lista, ahora deberán medirse en la boleta sábana.