02|3|2021

El excandidato de Pichetto que busca volver abrazado a De la Torre

21 de enero de 2021

21 de enero de 2021

El exintendente de Villegas, Gilberto Alegre, empuja el carro del exministro de Vidal en la Cuarta. Tropiezo 2019, palos a La Cámpora y disputa por el sello PJ.

En el último desafío electoral, el exdiputado nacional y cinco veces intendente de General Villegas, Gilberto Alegre, fue alineado a Juntos por el Cambio. El acuerdo entre el Frente Renovador y Unidad Ciudadana lo había alejado de Sergio Massa y acercado a Miguel Ángel Pichetto, entonces candidato a vicepresidente de Mauricio Macri. Derrotado en la interna cambiemista para competir por un sexto mandato en la intendencia, se quedó “sin hacer nada” hasta hoy. Ahora, desde la Cuarta sección electoral, apuntala la propuesta provincial de Joaquín de la Torre. Y, bajo el paraguas de Lealtad Peronista, prepara su regreso.

 

Fue senador provincial durante dos mandatos y elegido cinco veces jefe comunal hasta que en 2013 se cansó del pago chico y se mudó a la Cámara baja nacional para asumir una banca de la mano de Massa, líder del Frente Renovador y del denominado Grupo de los Ocho, un núcleo de intendentes que se alejó del kirchnerismo durante el primer mandato presidencial de Cristina Fernández de Kirchner. De aquella tropa, sólo Massa está en la función pública. A Sandro Guzmán (Escobar), Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), José Eseverri (Olavarría), Luis Acuña (Hurlingham), Pablo Bruera (La Plata) y al propio Alegre les quedó el prefijo “ex”.

 

El acuerdo de Massa con Alberto Fernández en 2019 lo distanció del FR y se alistó en la tropa bonaerense de Pichetto. “Ni Macri ni Cristina”, se anticipó a decir antes de que el entonces presidente anunciara que el rionegrino sería su compañero de fórmula. Más tarde, advertiría que aquella no fue “la jugada ideal, sino la posible”.

 

Cuando desapareció la tercera vía como alternativa al kirchnerismo y al macrismo, seguí a Pichetto, fui candidato a intendente, perdí la interna y me quedé sin hacer nada”, dijo Alegre a Letra P sobre la elección en la que fue derrotado por el actual intendente, Eduardo Campana.

 

Camino a la próxima ronda electoral, se sumó al Plan De la Torre. Desde la Cuarta sección trabaja en la construcción del espacio que lidera el exministro de Gobierno de María Eugenia Vidal. “Ahora apareció una alternativa, que es un peronismo no kirchnerista, pero tampoco macrista. Es una oportunidad para recuperar los valores históricos del peronismo. En este espacio, que se llama Lealtad Bonaerense, confluyen muchos compañeros que pertenecían al Frente Renovador. Somos peronistas y no queremos ser el furgón de cola de ningún espacio. Joaquín es hoy nuestro referente”, dijo.

 

Mientras otros dirigentes alineados con De la Torre no se animan a sacar los pies del plato, Alegre aseguró que Lealtad Peronista no integra el armado de Juntos por el Cambio. “No tenemos nada que ver con la interna del PRO ni con la interna de Cambiemos. Joaquín sigue vinculado a Vidal, tiene una relación de respeto muy profundo, pero nuestro camino es distinto. Obviamente, no desechamos ninguna alternativa a futuro, como podría ser un acuerdo político que sumara fuerzas, pero nunca dentro de Juntos por el Cambio. Lo nuestro es un proyecto nuevo identificado con el peronismo”, resalta.

 

El objetivo a largo plazo es que De la Torre sea el próximo gobernador. La construcción de ese camino incluye críticas a la dirigencia porteña que busca un lugar en este territorio: “No queremos que la provincia de Buenos Aires sea gobernada por gente de Capital Federal. La provincia tiene un caudal político muy importante. La mayoría de los funcionarios vienen a la provincia sin conocer cuáles son las problemáticas. A lo sumo conocen algún lugar del conurbano, sobre todo zona norte, pero no conocen la profundidad de la provincia”, señaló.

 

Alegre considera que los intendentes se sometieron a La Cámpora y que no resistieron la propuesta de que el hijo de la vicepresidenta quede al frente del PJ bonaerense. “La claudicación de los barones del conurbano ante la propuesta de que Máximo Kirchner conduzca los destinos del peronismo hace que la mayoría de los que tenemos una historia dentro de este espacio no nos sintamos bien. Pensamos que algunos intendentes iban a resistir esta situación, pero siguen aceptando la dialéctica del látigo y la chequera”, fustigó.

 

El dirigente también apuntó contra su exlíder y actual presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. Sergio es un hombre más de La Cámpora. Está dentro del espacio del kirchnerismo y perdió la oportunidad de conducir los destinos de la provincia de Buenos Aires. Hoy, la discusión es si somos de La Cámpora o somos peronistas. El país no tiene futuro si el destino del peronismo lo conduce La Cámpora”, señaló, y sostuvo que “la única fuerza política de centro que hoy puede unificar a todos los sectores es el peronismo, pero ha quedado relegado, como le pasó al radicalismo. Hay que construir alternativas nuevas, ante este avance de la izquierda que se está dando en Argentina”.

 

En la búsqueda de amplitud, no le cierra la puerta a Pichetto ni a Emilio Monzó, un vecino de la Cuarta sección que ya se anotó en la carrera por la gobernación, pero advierte que el espacio “está lejos de Macri” y que el “conductor es Joaquín de la Torre”.

 

“Joaquín es un hombre que se puede presentar ante la sociedad como candidato a gobernador. Históricamente, se dice que no tenemos dirigentes y siempre con ese cuento nos traen un actor de cine, un cantante, un futbolista y no un dirigente político. Podemos construir la imagen de un dirigente que tiene condiciones para conducir los destinos de la provincia. Joaquín, como muchos de nosotros, ha sido intendente, ha sido ministro, tiene mucho conocimiento y amplia experiencia”, destacó.