02|3|2021

Construyendo el rostro humano del perottismo

21 de enero de 2021

21 de enero de 2021

El rafaelino revisa su estrategia para seguir en el Senado nacional con el aval de Perotti y CFK. Fotos con mascotas, guiños al rock y rosca furiosa en Rosario.

En plan candidato para renovar su banca en el Congreso y con el objetivo de mejorar su conocimiento en la provincia, el senador nacional por Santa Fe Roberto Mirabella le metió mano y disciplina a la estrategia. Gestos de cercanía, agenda joven, abrazo al presidente Alberto Fernández y pata ancha en la difícil Rosario, son parte del programa trazado por el rafaelino.

 

Es de fondo la revisión que experimenta el legislador nacional. Mirabella siempre fue un político de la rosca, un armador, la sombra del gobernador Omar Perotti. Ahora, para engordar el peso de la logia rafaelina, le tocará ser cabeza de león en 2021. De la oscuridad a la luz.

 

Mirabella es la ficha de Perotti, quien deberá cerrar la lista legislativa con el presidente y la vicepresidenta Cristina Fernández. Ella ya tiene su nombre para esa nómina, María de los Ángeles Sacnun, la senadora que la acompaña y secunda desde 2017. A la hora de los bifes, ¿cuál será la birome de trazo más grueso? ¿La de Perotti o la de Cristina? ¿Asomará algún o alguna tapada?

 

El orden de los factores, en este caso, altera el producto. Quien ocupe la cabeza de la lista para el Senado se asegura la banca por la minoría, si el peronismo no logra ganar la elección. 

 

El senador arranca casi desde cero. Como contó Letra P, su nivel de conocimiento es bajo, pero corre con el caballo del comisario. Para revertirlo, se pegará a todos los actos de gestión que lidere el gobernador y a toda visita de una figura nacional, como hizo este jueves con el arribo a Rosario del ministro de Defensa Agustín Rossi.

 

Indio fan

 Pero por otro lado, y sobre todo en redes sociales, empezó un camino de acercamiento a la franja joven. Declarar a Rosario capital nacional del rock, saludar al Indio Solari en su cumpleaños, fotografiarse abrazado a sus mascotas y pegarse a la vicegobernadora verde Alejandra Rodenas para celebrar juntos la sanción de la Interrupción Voluntaria del Embarazo. En Facebook en particular, eligió promocionar y le puso plata a su abrazo con el presidente.

 

Eterno músico de rock, Mirabella históricamente siempre trabajó una agenda joven. Pero le tocó ser la mano derecha de Perotti, el armador del candidato. Ahora es otro momento. Su momento. Aunque siempre agazapado, cultivó en la micropolítica un estilo más relajado y directo que el esquivo Perotti. Incluso, a la hora de declarar es más contundente y preciso que el gobernador. A todo ese esquema, le agregó un profesionalismo en su comunicación, mundo hostil para los rafaelinos.

 

Pero la reconversión no es solo en dicho plano. Si Mirabella no contagia al grueso del PJ santafesino, quedará rengo. Perotti contribuye si suelta caja, pero él, en particular, está concentrado en armar y fortalecer Rosario. El perottismo lee que la ciudad que conduce el intendente Pablo Javkin es la pata débil del gobierno.

 

En esa lectura, Mirabella apuesta a vincularse con figuras rosarinas que no nacieron de las entrañas del rafaelismo, pero se convirtieron en socios políticos, como el caso del flamante ministro de Gobierno Roberto Sukerman y el senador Marcelo Lewandowski. Ambos provienen de tribus distintas, el segundo incluso es un outsider, pero son de los dirigentes más relevantes del PJ de Rosario.