02|3|2021

Bajo fuego K, Larreta revela los misterios de su plan de vacunación

27 de enero de 2021

27 de enero de 2021

Tras semanas de críticas de la oposición, el alcalde PRO cedió y blanqueó el operativo de inmunización. La comparación con Kicillof y el reclamo docente.

Horacio Rodríguez Larreta mantuvo la gestión de las vacunas y su aplicación en la Ciudad de Buenos Aires en absoluta reserva. El alcalde porteño celebra la llegada y disponibilidad de la Sputnik V, pero elige el silencio para no prestarse a la épica que le imprime el Gobierno ni generar un conflicto interno en su coalición política. La defendió ante los popes de Juntos por el Cambio (JxC), pero jamás se expresó públicamente hasta este miércoles. Ante la ola de críticas y un planteo opositor por un presunto “misterio” en el calendario de vacunación del pago chico PRO, el jefe de Gobierno cedió, escondió el manual y salió a explicar en detalle el operativo.

 

El encargado de ponerle voz y cara fue el ministro de Salud, Fernán Quirós, porque lidera el área en cuestión pero también porque es el funcionario con mayor imagen positiva del gobierno porteño. Un sondeo de la consultora Proyección reveló que el funcionario larretista tiene 61,2% de buena imagen y solo 12,2% de negativa. La misma encuesta señala que el 55,3% de las personas consultadas tiene una imagen positiva de Rodríguez Larreta y un 35,7%, una percepción negativa. Por eso, el ministro de Salud está cada vez más adentro del bolillero amarillo para la boleta de aspirantes a la Cámara de Diputados de JxC.

 

 

El grado de cuestionamiento al operativo porteño de despliegue de las dosis de Sputnik V preocupa en la Jefatura de Gobierno. Hasta hace 12 horas, el PRO se limitaba a informar que el calendario local es una mímesis del nacional con el mismo orden de prioridades: personal sanitario y personas mayores de 70 años para los primeros cargamentos de vacunas provenientes de la Federación Rusa.

 

 

Según el larretismo, la primera instancia de inmunización es únicamente para el personal sanitario en su totalidad. En el medio de la disputa, el gobierno porteño confirmó su plan de regreso a las aulas el 17 de febrero y la comunidad docente exigió ser vacunada antes de esa fecha. Horas después, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, informó que el segundo cargamento que recibió su gobierno sería destinado a ese universo. Aunque es únicamente para personal docente mayor de 60 años, Rodríguez Larreta debió revisar la estrategia y salió a comunicar abiertamente el plan de vacunación para despejar rumores y disipar el secretismo.

 

Sin embargo, el oficialismo porteño seguirá con el orden de prelación que fijó el Ministerio de Salud de la Nación, donde el cuerpo docente no está contemplado en ninguna de las tres primeras etapas. En ese marco, Rodríguez Larreta confirma clases para el 17 de febrero -con o sin vacuna- y escala la guerra con los gremios de la educación.

 

En los últimos días, bajo el hashtag #LarretaQueremosVacunarnos, el Frente de Todos (FdT) porteño elevó la tensión y reclamó un registro voluntario para vecinos y vecinas del distrito, a imagen y semejanza del que puso en práctica Kicillof. El jefe porteño también cedió a medias y este miércoles anunció que habilitará un sistema de turnos para la segunda etapa de inmunización, que contempla a más de 460 mil mayores de 70 años viven en la Ciudad.